logosecundario2
Hoy me he levantado
y he visto que tengo uñas
que la picha se me empina
y por detrás tengo una hucha
y me rascao los huevos
y me metio en la ducha
y he pensao tras un buen cuesco
que la vida es cojonuda
me tomao un café y un cruasán de anteayer
me fumao un piti de pueblo y he cagao un zurullo diez
y me he asomao al balcón
y he visto bragas tendias
y a un abuelo superhéroe
como me mola la vida
hoy me he levantao de puta madre
flipando con el cielo y sus colores
hoy me siento un puto hombre de hierro
que se caga en el paro y en sus muertos
hoy me he levantao de puta madre
flipando con el mundo y sus olores
hoy me siento un puto hombre de acero
que se caga en el rey y en tos sus yernos
Llega el mediodía y me siento aún mejor
un papeo que te cagas y una siesta del tirón
pero antes un polvete y si no me apaño yo
pero al final de la corrida disfrutando de la vida
se acerca la noche y entro en éxtasis total
todavía tengo dientes y una lengua pa' gritar
y me echo unas birritas y me pongo a divagar
que a pesar de tanta mierda aún estoy vivo pa' gritar
hoy me he levantao de puta madre
flipando con el cielo y sus colores
hoy me siento un puto hombre de hierro
que se caga en el paro y en sus muertos
hoy me he levantao de puta madre
flipando con el mundo y sus olores
hoy me siento un puto hombre de acero
que se caga en el rey y en tos sus yernos
hoy me he levantao de puta madre
flipando con el mundo y sus olores
hoy me siento un puto hombre de acero
que se caga en el rey y en gobierno.




Yo nunca he entendido a la gente; cuando nací, el hospital ya tenía unos cuantos años de experiencia -al menos siete- aunque todavía alguna gente paría en casa. Yo no, mis padres vivían en el siglo y fueron a parirme al hospital, como dios manda, con sus enfermeras, sus médicos, sus aparatos esterilizados y todas esas modernidades en las que otros no creían. Luego tenían ocho hijos y solo le sobrevivían tres. Pero allá cada uno, los condones eran pecado y el Opus mandaba procrear con la luz apagada y sin demasiado roce, para sacar en el NO-DO a la familia Peláez con catorce hijos vivos.

Pero algo debió de fallar, no sé, o me faltó oxígeno al nacer o me caí de la cuna o mi madre, cuando vio lo feo que era intentó estrangularme. -ella cuenta siempre que cuando mi padre me vio, y esto es totalmente cierto, dijo: "qué niño más feo hemos tenido"-. En eso no he mejorado mucho. 

El caso es que mi cerebro, fuera por lo que fuese, ya desde niño no funcionaba como los otros. Ni yo comprendía a la mayoría de la gente ni ellos me comprendían a mí. Puede ser que mis neuronas no estuvieran bien conectadas o que me faltara algún componente esencial, líquido cefalorraquídeo o algo.

Decidí que todo el mundo era imbécil y seguí mi vida, porque tampoco me iba a quedar pensando en eso todo el rato. El tiempo, al final, me ha dado la razón. No todo el mundo es imbécil, pero una gran mayoría, sí. No hay más que leer la prensa para darse uno cuenta; o ver la televisión; o incluso leer lo que se publica en Facebook o en cualquier otra red social. La gente piensa con esa parte donde la espalda pierde su santo nombre.

Mi abuelo siempre lo dijo: En este país le das a cualquier mindundi una gorra y ya se cree Franco. Y aquí se han repartido demasiadas gorras y se ha perdido la perspectiva y otras cosas más importantes.

Hala, a cascarla!

goytisolo4
bosqueleiro2Llega el otoño y se acaban los escotes; y no me refiero al papel que anunciaba un estúpido perro, hablo de los escotes, esos que renacen en primavera, con las primeras flores y en los que te dejarías caer como en un precipicio sin fondo.

Pero un día retiraron las mesas
y... hasta otro verano.

Las mejores promesas son esas
que no hay que cumplir

y... "viajeros al tren, que nos vamos",
me dijo un milano,

"flaco, pórtate bien, au revoir,
buena suerte en París".
 
Esos escotes, esas piernas como autopistas de peaje, esas transparencias tras las que se adivinan hasta los órganos internos de quien las lleva. Se va el verano y se lleva con él las carnes tostadas, los hombros tersos, las uñas pintadas sobre unos tacones abiertos al cielo.

Porque siempre hubo clases y yo 
no doy bien de marido. 
Otra vez a perder un partido, 
sin tocar el balón. 

Porque el mundo es injusto, chaval, 
pero si me provocan 
yo también sé jugarme la boca, 
qué te voy a contar...
19 de septiembre de 2017

No sé, y lo confieso avergonzado, de dónde sacan ustedes las ganas de vivir. Intento escribir y no vale la pena, lo dejo desmotivado y no es porque me falten temas sobre los que rajar. Antes escribía cuando todos se iban a la cama; ahora soy yo el primero en retirarme, y desde aquí, desde la cama donde estoy ahora, se me hace difícil expresarme con el móvil utilizando un solo dedo, porque me eternizo y me confundo y ni el corrector es capaz de arreglar mis desfeitas ortográficas.

Aburrido, quemado, un poco asustado por algún síntoma que no tenía, cerrado por derribo, cansado de todo y de todos, sin ganas de nada menos de ti...

Estos huesos que vuelven de la oficina
dentro de una gabardina
con manchas de soledad...

20 de septiembre de 2017

Como ayer pudieron comprobar, no debería de escribir desde la cama porque se me va un poco la olla y digo cosas de las que más tarde me arrepiento. No es bueno andar haciendo públicos ciertos sentimientos, y menos a esas horas, porque puede parecer que estoy a punto de tirarme por la ventana y no, solo son momentos -"esta sala de espera sin esperanza"- de desgana como los que tenemos todos.

Ya les expliqué -creo- que suelo escribir cuando todos están en la cama; tranquilo, la tele apagada, una luz suave... Ahora sin tabaco ni whisky, pero qué se le va a hacer, no se puede tener todo... Desde hace una temporada, como me aburre la tele y hasta el Face, me meto en la cama a ver Youtube en el móvil y lo de escribir lo voy dejando para el día siguiente, día que no llega nunca porque vuelve a pasar lo mismo.

Y con gente alrededor, hablando, haciendo ruido y a veces leyendo por encima del hombro, no hay dios que se inspire.

Esta semana la tengo un poco liada, hoy dentista, mañana reunión del ex-anpa y el viernes revisión de incapacidad. Esperemos que no me retiren o me rebajen la pensión, porque me follan vivo. Ya la mierda que me dan no me llega ni para el alquiler, solo faltaba que Feijoo se ponga a ahorrar a mi cuenta. Si les digo la verdad, no las tengo todas conmigo.

Ya les contaré. Buenas noches.

LEONfelipe2

Tomate esta botella conmigo,
y en el ultimo trago nos vamos,
quiero ver a que sabe tu olvido,
sin poner en tus ojos mis manos,
esta noche no voy a rogarte,
esta noche te vas de de veras,
que difícil tener que dejarte,
sin que sienta que ya no me quieras,
nada me han enseñado los años,
siempre caigo en los mismos errores,
otra vez a brindar con extraños,
y a llorar por los mismos dolores.

Tomate esta botella conmigo,
y en el último trago me besas,
esperamos que no haya testigos,
por si acaso te diera vergüenza,
si algún día sin querer tropezamos,
no te agaches, ni me hables de lado,
simplemente la mano nos damos,
y después que murmure la gente,
nada me han enseñado los años,
siempre caigo en los mismos errores,
otra vez a brindar con extraños,
y a llorar por los mismos dolores,
tomate esta botella conmigo,
y en el ultimo trago nos vamos...

ultimoscomentarios